Las plantas y las flores que componen nuestro jardín determinan su belleza. La atmósfera que pueden llegar a crear sus colores y aromas es una cualidad que tenemos que mantener, conservándolas sanas. Pero, al estar expuestas al exterior, sufren las inclemencias del tiempo, plagas y enfermedades,

que debemos evitar siempre que sea posible. Los árboles frutales, aunque parezcan más resistentes, también son vulnerables a infecciones que los vuelven débiles e incluso provocan su muerte. Mantén sano y cuida tu limonero conociendo sus problemas más comunes y aprendiendo a prevenirlos.

Plagas
Minador de los cítricos:
es un microlepidóptero de la familia de las
Gracillaridae. Ataca a las hojas jóvenes reduciendo el crecimiento del árbol y su cosecha; las hojas y los nuevos brotes mueren. El viento, las altas temperaturas y la humedad lo favorecen. Las plantas más propensas a ser dañadas son las de los viveros, los limoneros de riego localizado y cualquiera que esté en la etapa de floración.

Tendremos que reducir el número de brotaciones, por lo que no lo abonaremos demasiado. Si la cantidad de larvas por cada hoja es importante, entonces emplearemos los productos químicos recomendados para su desinfección.

Pulgones: debilitan la planta si la infección está muy extendida. Los productos químicos empleados para erradicar estas plagas estas plagas tienen que ser debidamente escogidos en función a la gravedad del contagio. Hemos de tener precaución porque existen unos ácaros (Fitoseidos) que de forma natural se encargan de su erradicación, y podríamos matarlos.

Chinchillas: perjudican a toda la planta porque absorben la savia del árbol. Viven en las hojas, las ramas y, en menor medida, en los frutos. Por su elevada mortalidad no suele suponer un grave problema, pero si no es suficiente, habrá que utilizar tratamientos específicos para su erradicación.

Ácaro de las maravillas: se alimenta también de la savia. Deforma las hojas y las flores y reduce su crecimiento junto con el de los frutos, que se quedarán pequeños. El tratamiento deberá llevarse a cabo durante el periodo de floración; los productos químicos más adecuados son: Bromopropilato o Piridafention.

Prays o polilla de los cítricos:están presentes todo el año, pero los encontraremos especialmente en primavera y otoño. Se alimentan de los órganos de la flor hasta que éstas mueren y de los frutos nuevos. Los brotes jóvenes también se ven afectados. Las materias químicas y la proporción en que deben aplicarse son: flucitrinato (10%), tau-fluvalinato (24%) e isoxation (50%). Todas ellas en concentrado emulsionable.