Bonsáis para todos los públicos (II)
Donados por Felipe González
"El compendio consta de más de un centenar de ejemplares, que el ex Presidente del Gobierno, Felipe González, donó al CSIC en 1996, tras abandonar La Moncloa, donde dedicaba buena parte de su tiempo libre al cuidado de los bonsáis, oriundos de distintos lugares de la Península: pinos, tejos, encinas, sabinas...", nos cuenta Blanca Landázuri, responsable del departamento de comunicación del Real Jardín Botánico.
Durante estos nueve años, desde que se realizó la concesión hasta que han sido expuestos, han estado bajo la asistencia del mismo equipo del que disponía Felipe González, el del maestro en la materia Luis Vallejo.
Como muestra de agradecimiento, se descubrió durante la inauguración una placa conmemorativa hacia el ex Presidente, quien, además, ha sido galardonado con la placa institucional del CSIC.






Una ubicación excepcional
El emplazamiento en el que podemos disfrutar de estos extraordinarios árboles reducidos en escala vio la luz el mismo 17 de febrero y es obra del arquitecto Pablo Carvajal y el paisajista Fernando Caruncho.
La ampliación se compone de un paseo elevado, con una plaza con estanque, y unas instalaciones subterráneas, donde se ha dispuesto un invernadero de pequeñas dimensiones y una sala de conferencias.
Se encuentra adjunta a la tapia de la calle Alfonso XII y aparte de poder albergar exposiciones tanto en su zona cubierta como al aire libre, se ha convertido en un punto de vista más del Jardín y una superficie mayor para el goce de los turistas.